Salud y bienestar consciente
La salud es equilibrio. De hecho, a partir de ahora, no vamos a hablar nunca de enfermedad, sino de pérdida de equilibrio fisiológico.
Nuestro cuerpo, y todos tenemos uno, es el gran reino de lo pequeño, lo oscuro y lo silencioso.
Nuestro corazón mide tan sólo unos 12 cm de largo. Nuestra VIDA depende de un órgano muscular realmente pequeño.
Además, por dentro, está todo oscuro. Cuando se hace alguna prueba diagnóstica (endoscopia, colonoscopia…) o alguna cirugía (laparoscopia) lo primero que hay que introducir es un pequeño foco de luz.
Y es prácticamente silencioso. Hay ruidos fisiológicos tan sutiles (latidos del corazón, ruidos intestinales…) que los profesionales de la salud necesitamos aparatos para amplificarlos y así poder escucharlos.
Es fácil entender, por tanto, que la sutileza de la naturaleza humana hace que su correcto funcionamiento dependa de mínimas variables que pueden ser modificadas con acciones aparentemente insignificantes de nuestra vida diaria. Ya hemos dicho que la salud es equilibrio.
Alimentación y nutrición consciente
Ser conscientes de lo que comemos nos da control sobre nuestra salud y bienestar.
Muchas veces no tenemos clara la diferencia entre alimentación y nutrición. Es más, los propios profesionales de la salud utilizamos indistintamente los términos favoreciendo aún más la confusión.
De una manera muy simplista, pero ilustrativa, podríamos decir que alimentación es lo que comemos nosotros, mientras que nutrición es lo que “comen” nuestras células. De este modo diferenciaremos entre alimentos (patatas, carne, aceite…) y nutrientes (hidratos de carbono, proteínas, grasas…).
¿Y si os dijéramos que, cuidando nuestro cuerpo a través del ejercicio, también cuidamos nuestra mente? ¿Qué pensaríais?
Cada vez hay más evidencia científica de que el ejercicio físico es uno de los pilares fundamentales de la neuroprotección. Y por si esto no fuera suficiente, también se ha demostrado la importancia del sistema músculoesquelético en el desarrollo de una inmunidad fuerte y competente.
Además de contribuir a un adecuado desarrollo en etapas infantiles, a favorecer el descanso nocturno, a contribuir a una mejora fisiológica de nuestro sistema cardiovascular, respiratorio, endocrino… así como mejorar nuestra energía reproductiva o libido.
Cuidado físico consciente
Ejercicio físico regular es sinónimo a protección 360º. Si somos conscientes de esta afirmación y la tenemos presente en nuestra rutina diaria, nuestros estándares de salud y bienestar integrales serán óptimos.
Imagen consciente
Hemos de ser conscientes que la imagen no deja de ser la traducción externa de todo lo que está pasando a nivel interior.
Cuando hablamos del cuidado de la imagen nos referimos, entre otros aspectos, al cuidado psicoemocional. Una persona que goza de un gran equilibrio en este sentido tendrá un comportamiento (paciencia, escucha, moderación, flexibilidad…) que impactará positivamente en su imagen y contribuirá de manera directa, no solo en su bienestar, sino en el bienestar de las personas que lo rodean.
Uno de los aspectos más importantes con respecto a la imagen es la coherencia. La coherencia es el grado de correspondencia entre nuestro sentir, nuestro comportamiento y nuestro aspecto. Por muy elegantemente vestidos que vayamos, si nuestro comportamiento es maleducado, nuestra imagen será mala, incongruente. Hemos de ser conscientes que es esa coherencia la que hará que nuestra imagen sea creíble.
"En resumen, podríamos decir que la imagen es una percepción integral y total de una persona que se hace su entorno respecto a ella."
Ellos ya lo han conseguido
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